No es solo el gran número de víctimas de la violencia lo que justificaría un libro como este. Se trata, más bien, de un cambio cualitativo de la concepción misma de la víctima.

Los procesos de victimización, la asignación de la categoría o el estatuto de víctima, así como la significación colectiva de dicho estatuto han cambiado correlativamente a las transformaciones del ejercicio de la violencia en nuestro entorno. Estudiar ahora a las víctimas de la violencia. en un contexto como el del México actual, obliga a afinar la observación sobre la novedad de ciertos fenómenos que no sólo se refieren a las víctimas directas, sino también a transformaciones sutiles en el tejido de las relaciones sociales.

Desde nuestra perspectiva, no hay una esencia de la violencia: la violencia es un hecho mutante, se ejerce con mayor o menor crueldad y daño hacia los sujetos en los que se cierne. Sin embargo, tampoco podemos satanizar la violencia. No hay violencia buena ni mala. Lo violencia se ejerce tanto para mantener la vida como para terminar con ella.

Las violencias de las que se trata aquí, son aquellas que han generado una estela de dolor, de sufrimiento, que han infligido un daño social considerable. Esas violencias se han transformado. Cada vez es mayor el daño físico y psicológico a sus víctimas. Se han convertido en un instrumento político cada vez más utilizado en una red de ocultamientos que intentan producir la desmovilización de la sociedad, el anonadamiento de la resistencia.

Este texto es resultado de una ambiciosa investigación que enlaza las dimensiones y las dinámicas competitivas político-electorales y se sustenta en la propuesta de que las transformaciones de los sistemas partidarios tienen lugar al presentarse un viraje en la dirección de la competencia o cuando surge una nueva alternativa de gobierno, pero se suscitan al modificarse las líneas de división, tensión o escisión en una sociedad.

Para superar el autoritarismo en México, tanto las reformas electorales como la ascendente capacidad competitiva de los opositores condujeron al establecimiento de un sistema partidario plural, en donde tres fuerzas modificaron la estructura de la competencia e hicieron de las elecciones el vehículo fundamental para acceder al gobierno. No obstante, en el escenario de globalización y neoliberalismo que trastocó al país, emergió una ruptura que se posicionó como eje articulador de la contienda política y ha generado una nueva transformación del sistema partidario que conduce a la bipolaridad de las fuerzas políticas.

En este libro, se establece un intenso diálogo entre las dinámicas y las dimensiones que ocurren en el sistema de partidos. Se analizan las variaciones de su desempeño a lo largo del territorio para mensurar su nacionalización; se observa la intensidad de la disputa entre los partidos para calcular la competitividad; se examina la concentración o dispersión del reparto del poder político para cuantificar su fragmentación, y se indaga sobre la persistencia o inestabilidad de la presencia de los partidos para medir su volatilidad.

Durante el porfiriato, las políticas de modernización del país y el fomento de las agroindustrias de exportación tuvieron como correlato la reestructuración de las técnicas de domesticación de la plebe. En esta obra se pretende mostrar que las políticas públicas hacia el sector rural en el arranque del siglo veinte conllevaron una vertiente biopolítica entendida como un conjunto de principios institucionales de disciplina de los cuerpos, ordenación de las poblaciones y cambio de mentalidades. Es posible ver en las medidas adoptadas a finales del siglo XIX y principios del siglo XX el origen más inmediato de una estrategia orientada decididamente hacia el control de las poblaciones rurales mediante su dominación administrativa por el Estado, su sometimiento económico a una autoridad patronal y, para quienes lo "necesitaban", su reeducación a través del trabajo. Por su parte, los labradores tenían a su alcance posibilidades de resistir (más o menos eficaces y arriesgadas según los casos), empleando su conocimiento experimental de los puntos débiles del sistema que los oprimía. Ya sea el peón esclavizado o el ejidatario recién dotado de una parcela, los trabajadores del campo y su familia estaban generalmente al acecho de oportunidades laborales e institucionales para mejorar su suerte. Asimismo, lo que nosotros documentamos es un proceso histórico de consolidación del poder estatal estrechamente relacionado con la voluntad de cambiar la mentalidad de las clases bajas.

Los sueños de aserrín III rescata las últimas historias del Alpiste. Parto de aquel ficticio encuentro que tuve con él hace cuatro años, cuando bajé en mi auto sobre la avenida Observatorio y de reojo lo vi parado en la esquina de la cerrada. Me detuve unos metros más adelante, al notar que me reconoció porque agitó emocionado su mano para saludarme. El hecho inesperado de ponerme un buen rato a platicar con él me hizo pensar después qué podía hacer con todo ese material y entonces decidí escribir una novela que termina con esta parte III.

Si analizamos su vida, podemos ver que el Alpiste se aferró con mucha fuerza al callejón, como si un llamado del pasado lo hubiera atrapado, tal y como les sucedió a nuestros padres cuando llegaron de provincia para vivir en la capital, que siempre deseaban regresar a su tierra para ver qué había pasado con sus amigos, con la gente de su pueblo, con las marchantas del mercado en donde compraban su pan o con el riachuelo en el que aprendieron a nadar y echarse clavados desde los árboles. Sin embargo, para los que nacieron en Tacubaya, antiguo pueblo que fue forjado con los típicos edificios de la época colonial y del Porfiriato, ése es su barrio, su terruño; por eso sus calles, las vías del tren, sus avenidas, su mercado y sus escuelas son el lugar que les ha generado fuerte arraigo y pertenencia.

El cierre y el desmantelamiento del Central azucarero Perú, en su origen llamado Central Jobabo, ubicado en el municipio Jobabo, es considerado por sus habitantes como el hecho más transcendental que les cambió la vida. El pueblo de Jobabo, con más de cien años de historia, se creó a partir del Central, que ocupaba una extensa área junto con el centro urbano, donde se concentra actualmente la mayor densidad de población urbana del municipio. La desaparición del Central se debió a una política implementada por el Estado en el año 2002, que tuvo como propósito realizar profundas transformaciones en el sector azucarero con el objetivo de hacerlo más eficiente. Esta medida fue el colofón de un proceso que se inició en el año 1993, cuando el país vivió la crisis económica más fuerte durante el proceso revolucionario, la cual estuvo precedida por el derrumbe del campo socialista; en consecuencia, Cuba sufrió la pérdida del mayor socio económico de la isla.

El presente estudio pertenece a la gente de la comunidad Nuevo México, de San Vicente Pacaya, Escuintla. Las personas que compartieron sus historias conmigo son sobrevivientes, quieren recuperar su memoria y compartirla con las nuevas generaciones. ¡Que nadie olvide la injusticia! ¡Que nunca vuelva a repetirse!

Más allá de mi trabajo como investigadora, considero importante realizar la recuperación de la memoria comunitaria, de sus sentires y pensares, y plasmar en un trabajo académico no sólo la tragedia que vivieron sino también la historia de su resistencia y sobrevivencia, de su caminar infatigable y constructivo. Llevar a cabo esta tarea implicó una parte conceptual y analítica, pero también una dimensión emocional, pues sin amor y coraje, sin esperanza y sin indignación no se entendería este proceso. Incluir las distintas perspectivas de su relato es una manera de agradecer a la comunidad que me acogió en su seno y la apertura para compartir su historia conmigo.

Esta obra da cuenta de las experiencias que los autores han vivido en cuatro estados de la República mexicana: Baja California Sur, Chiapas, Morelos y Veracruz. Estas experiencias muestran, por un lado, las vivencias de los pueblos frente a diversos intentos de despojo de recursos: minerales, agua, mar, bosques, actividades agrícolas por parte del capital y del avance de lo que este sistema plantea como modernidad; y por otro lado, las respuestas y la resistencia ante estos procesos de despojo en la defensa de su cultura y vida.

Las aproximaciones metodológicas se llevan a cabo desde perspectivas diferentes, si bien en los cuatro trabajos se abordan las respuestas y repercusiones locales a procesos globales; en los estudios de Baja California y Chiapas, que se presentan primero, encontraremos como eje de análisis la participación de actores globales; en los otros dos: Morelos y Veracruz, se hace énfasis en los procesos comunitarios ubicados en escenarios con determinantes globales.

En los cuatro capítulos se muestra que los pueblos disputan, por medio de múltiples estrategias, los territorios en un sentido amplio, con todos sus componentes: tierra, agua, plantas, semillas, etcétera, desde acepciones cotidianas, históricas, identitarias, forjadoras de arraigo, de vida. Porque ciertamente se quiere seguir viviendo, y desde el campo mexicano poder vivir bajo los preceptos campesinos, comunitarios, pueblerinos, con todo y sus cambios y paradojas, a contracorriente quizá, de las visiones de modernidad, del gran negocio del capital, de las grandes tendencias de privatización y despojo desde la globalización y sus trasnacionales, así como de cualquier política subordinada a los mandatos hegemónicos.

Los trabajos que integran esta obra, perteneciente a la colección Mundos Rurales, dan cuenta de la ampliación del campo de estudio de lo rural. Dicha ampliación no sólo es temática, sino conceptual, incluso metodológica, lo que sugiere que este ámbito de conocimiento se encuentra en una fase de maduración, es decir, que las discusiones, los debates y los cursos de posgrado abren interrogantes que sólo pueden ser trabajados sobre el terreno, en un nivel micro. Si bien eso obliga a echar mano de referentes teóricos ya establecidos, al ponerlos en contacto con la realidad no siempre se llega a una concordancia plena, sino que de forma inevitable quedan dudas, incluso, de su pertinencia. En todo caso, en un campo tan interdisciplinario como éste, es saludable la posibilidad de debatir con esas posturas teóricas y, al mismo tiempo, hacer un esfuerzo por elaborar reflexiones más apegadas a los actores rurales.

La conservación de los recursos naturales, a partir del siglo XXI, se convirtió en un tema vital para la sobrevivencia de la especie humana; la explotación desmedida producto de una lógica capitalista depredadora, que sólo busca la ganancia sin pensar en el futuro, condujo a una situación de crisis mundial, en la que puede desaparecer la vida en el planeta y desde luego la especie humana, no es un escenario que se toma de la ciencia ficción sino de una verdadera posibilidad. La crisis por escasez de agua y el cambio climático como consecuencia de la emisión excesiva de gases invernadero, ya es una realidad; la extinción de especies y la pérdida de biodiversidad avanza cada día. La desigualdad social impacta, antes que a otro grupo, a los humanos en situación de pobreza a padecer la escasez de agua y contaminación, pero una crisis planetaria afectaría a todos los habitantes de la Tierra.

 

La suspensión del presente atiende a la contradicción que se deriva de la aparición de la pandemia y los estragos del biopoder para controlarla, más allá de las formas analíticas económicas y políticas. El libro aborda los temas desde una perspectiva humanista, las humanidades son eje central de este trabajo para hablar del caos, de la arritmia y la crisis de la respiración social. El lector encontrará en este libro lecturas de la pandemia en una dimensión que recoge la experiencia en su forma compleja, cuerpos, espacios, artes, imágenes, comunidades, lenguaje, abyección, cultura. Lo suspensión del presente elabora un mapa de la transición que ha quedado como suspense (suspensión) de un tiempo que se resiste a regresar pero, sin embargo, cada vez vemos más signos humanos que abogan por su restauración. Se trata de una radiografía sobre la época en su proceso estético, filosófico-social, perspectivas que dialogan en secreto y directamente, un libro que busca ser un documento no para vaticinar ni proyectar, sino para comprender la experiencia humana en su fenomenología.

Este libro es una apuesta para construir rutas hacia la equidad en la educación media superior y superior. Documenta la experiencia del modelo de ingreso a la Preparatoria Agrícola de la Universidad Autónoma Chapingo. fundamentada en un sistema de cuotas que pretende abrir las oportunidades educativas a los jóvenes más desfavorecidos del país, en los ámbitos social y económico.

Esta obra sin precedentes, resultado de once años de investigación e intervención educativas, cuestiona la vía meritocrática que domina el acceso a la educación en el país y que contribuye a la reproducción de la inequidad y los privilegios; es una aportación al debate abierto en el campo de las ciencias sociales respecto a cómo concebimos la desigualdad en tanto máxima distorsión del sistema socioeconómico contemporáneo.

En las últimas décadas, América Latina ha vivido un amplio desarrollo de la evaluación de la gestión pública con una diversidad de formas de organización, prácticas, enfoques y métodos. Éstos han permitido múltiples avances que se concretan en la institucionalización de nuevos órganos o la difusión de centenas de informes de evaluación, pero aún subsisten problemas no resueltos y nuevos desafíos que justifican un debate académico. Destacan entre ellos, las inadecuaciones de la normatividad aplicable, las pocas oportunidades de formación de evaluadores, la limitada disposición de libros y revistas académicas latinoamericanas de reflexión sobre el tema, así como de foros en los que se debatan enfoques, métodos, calidad del trabajo, comunicación, difusión y utilización de sus resultados y experiencias relevantes en nuestra región.

Este libro colectivo muestra la continuidad de conflictos socioambientales ante las amenazas de distintos megaproyectos de infraestructura y actividades extractivas en el contexto de una crisis múltiple, potenciada por la pandemia de covid-19.

Las conflictividades expuestas, provocadas por la minería, la petroquímica, proyectos eólicos, la construcción de puertos y ferrocarriles, son impulsadas por el gobierno o por grandes corporaciones que tienen como fin consolidar un modelo de acumulación que les permita obtener mayores ganancias; obras y actividades que mantienen los mecanismos de despojo de bienes naturales y las concesiones de servicios públicos. Los capítulos abordan los conflictos socioambientales en tiempos de crisis múltiple, a partir de dos ejes: los debates teóricos y metodológicos que analizan las repercusiones socioambientales provocadas por las actividades extractivas, la construcción y puesta en marcha de megaproyectos de infraestructura, asi como los conflictos y resistencias de las comunidades y organizaciones sociales. Un segundo eje es el estudio de procesos y experiencias de luchas y resistencias socioambientales generadas por el extractivismo y megaproyectos en diferentes regiones del país (Baja California, Puebla, Tabasco, Oaxaca, Estado de México y Península de Yucatán), así como análisis comparativos con otros procesos de América Latina y Canadá.

Los sucesos de los últimos meses nos han hecho experimentar, como nunca, el miedo y la zozobra respecto al destino de la humanidad y, particularmente, de cada una de nuestras sociedades en el orbe. La magnitud de sus impactos afecta todos los órdenes de la sociedad, la economía, la política y la cultura. Desde las ciencias sociales y las humanidades, consideramos como imperativo hacer un ejercicio de confrontación entre nuestras teorías con la realidad, toda vez de que uno de los compromisos de las ciencias sociales es explicar las raíces y los elementos que construyen el orden social, pero también las raíces y los elementos que están detrás de las coyunturas de crisis como la que vivimos con la pandemia global iniciada en 2020. Este ejercicio de confrontación teórica con la apabullante realidad que de pronto nos ha caído encima, es uno de los objetivos de este catálogo de colaboraciones académicas aportadas por los miembros del área de investigación Sociedad y Territorialidad del Departamento de Relaciones Sociales de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco. Desde diversas trincheras teóricas y desde una diversidad de técnicas y métodos de aproximación a la realidad global, este intento de reflexión teórico y práctico pretende elaborar un cuerpo de trabajos que se aproximen a una explicación y confrontación con la realidad, asumiendo el valor de sopesar nuestros marcos teóricos frente a una realidad que de pronto pareciera escapársenos de las manos.

En este libro se trata a las webseries como un espejo de lo social. Las webseries son, sin lugar a duda, una de las instituciones del imaginario social de gran influencia en el siglo xxi. Esto se debe a la audiencia alcanzada a escala mundial, a que grandes directores, productores, actores y guionistas han migrado del cine a ellas; así como a la calidad que alcanzan por la variedad de paisajes y temas pero sobre todo por la profundidad de sus historias y personajes.

Las webseries son la imagen invertida de la sociedad. Un reflejo y el sujeto interpreta esa realidad construida mediante la ficción e incorpora el espectáculo como institución del imaginario social dando orientación de sentido sobre quiénes somos y qué papel debemos desempeñar.

Las webseries representan diversos fenómenos: Con el análisis de Mad Men explicamos cómo se conforma la memoria colectiva. Con las series Game of Thrones, Modern Family y Breaking Bad, analizamos el concepto de familia y cómo ha evolucionado de las series de televisión a las webseries. Para entender cómo se construye el concepto en los jóvenes hemos revisado: Trece razones y El reemplazante; finalmente tratamos de comprender un aspecto particular del concepto de muerte mediante el análisis de The OA, Glitch y Russian Dolí.

Página 1 de 23