Repositorio Digital DCSH
- ¿¡Tons qué…, Güey!? - ¡¡¡Chido…, güey…, chido!!! - ¿¿Neta?? - Neta…  güey; ¿va? - ¡¡Va!! Va que va… ¡va, va-va! El diálogo anterior, común entre jóvenes de esta urbe y estos tiempos, revela pobreza de lenguaje, que no necesariamente ausencia de información, pues en ese estilo coloquial subyace una gran variedad de sobreentendidos para quienes lo practican. Sin desconocer  que conversaciones  como la presentada albergan pocas ideas y, además, simples.  La revista  Política y Cultura entrega este  texto de…
La presente obra ha sido preparada con la finalidad de contribuir a una mejor comprensión de la arquitectura y los procedimientos de producción de los textos argumentativos, una modalidad continuamente presente en la vida académica. Con base en el análisis de los esquemas argumentativos de la lógica formal y de la lógica informal, así como de los conceptos de la gramática y semántica argumentativas. Orienta respecto a la invención, elaboración, discusión y presentación de textos argumentativos, realizados con motivo de…
En el ámbito de la Matemática subsisten, a la fecha, debates que parecen interminables Como ejemplo, dos de ellos ¿se crea (inventa) la Matemática o se descubre?, ¿son indispensables las demostraciones formales y rigurosas o, en ciertas circunstancias, se puede prescindir de ellas? En su libro Matemáticas La pérdida de la certidumbre, Morras Kline sostiene que las matemáticas puras modernas se han desarrollado en cuatro direcciones abstracción, generalización, especialización y axiomatización. En consecuencia, resulta pertinente preguntarse si tales trayectorias chocan…

Mundos Rurales tiene como propósito dar a conocer los resultados de investigación de los estudiantes, recién egresados y graduados del Posgrado en Desarrollo Rural, así como contribuir a la reflexión y búsqueda de alternativas para el desarrollo en el campo a partir del análisis de experiencias locales y regionales.

Este número que inaugura la colección reúne trabajos relacionados con la cultura de la producción campesina, desde cuya perspectiva se analizan cinco experiencias organizativas generadas de actividades como la apicultura, la pesca y la cafeticultura, y de procesos en torno a la educación y la salud, así como de la migración y el uso social de las remesas.

Las experiencias se desarrollan en comunidades de los estados de Tabasco, Durango, Chiapas, Nayarit e Hidalgo, y representan una muestra de las diversas alternativas construidas por la población campesina a partir de sus recursos, conocimientos y capacidad de resistencia y organización.

Los trabajos ponen a la vista los esfuerzos del mundo rural para salir adelante, no obstante la situación adversa que éste enfrenta como resultado de la ausencia de políticas públicas adecuadas y favorables para el mejoramiento de sus condiciones de vida.

En México la intervención institucional para el desarrollo ha girado en torno a un objetivo: la consecución del cambio social. Desde la época cardenista (1934-1940) las propuestas y programas para el medio rural surgieron de instituciones públicas –gubernamentales o no– pero dichos cambios estaban enfocados desde una perspectiva externa. Con esa orientación las políticas del desarrollo resultaron muy costosas. Se promovieron cambios en la vida de los actores rurales locales y se alteró la cotidianidad, individual y comunitaria, sin contar con la anuencia ni la participación consciente de sus actores.

A partir de las últimas décadas del siglo pasado empezaron a ser cuestionadas las formas de intervención que, desde el Estado, impulsaban esos cambios. Surgieron corrientes y organizaciones civiles que buscaron modificar el rumbo. Sin embargo la intencionalidad no ha bastado. Es necesario saber cómo dichas iniciativas han sido apropiadas y conducidas por quienes las instituciones buscaban “emancipar”; tal ha sido el caso del trabajo con mujeres.

Las iniciativas han surgido tanto en instituciones gubernamentales como organizaciones civiles centradas en formar y capacitar a las actoras indígenas, tanto en gestión de proyectos como en la defensa de sus derechos jurídicos y políticos y para que puedan negociar sus propuestas locales en mejores términos, como es el caso de los artículos que presentamos. Sin embargo, no todas las iniciativas responden, complementan, potencian o facilitan localizar las prioridades, las vías de reproducción material y cultural de las y los actores locales.

Los trabajos que integran el presente volumen de Mundos Rurales abordan, desde diversos ámbitos y procesos, las transformaciones del campo mexicano y las estrategias que adoptan los actores sociales en sus respectivos espacios de acción: el espacio local y doméstico, y el espacio laboral, marcados por la búsqueda de fuentes de ingreso para paliar la debilidad económica de las unidades campesinas que, al influjo de la "multiactividad" y manteniendo la lógica campesina de producción, recurren a la migración regional, nacional o internacional como estrategia de reproducción social.

El hilo conductor de los trabajos es mostrar y comprender las mutaciones del mundo rural sintetizadas bajo la noción de Nueva Ruralidad. Como se puede desprender de su lectura, la realidad es mucho más rica y dinámica que las categorías conceptuales, toda vez que los procesos a los que hacen referencia están determinados por una densidad histórica que pauta la relación campo-ciudad y, sobre todo, por la memoria y la cultura de los actores, quienes al buscar estrategias de vida encuentran en su identidad y en su territorio la guía que orienta sus proyectos de desarrollo personal, familiar y comunitario.

Las investigaciones que aquí se presentan, en su momento tesis para obtener el grado de Maestría en Desarrollo Rural por la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, mantienen la frescura de la investigación de campo que, en no pocas ocasiones, está signada por el compromiso directo de trabajo con los actores sociales.

Llegué a La Montaña de Guerrero en 2004 para colaborar con el equipo del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan1, organización con más de 10 años de experiencia en la defensa, promoción y difusión de los derechos humanos entre los pueblos indígenas de la región. Fue en 2007, en medio de tantos casos cotidianos con los que trabajábamos los asesores jurídicos, que se presentó la oportunidad de orientar y acompañar el proceso de lucha de una comunidad indígena na savi llamada Mini Numa. La cual, como otras tantas, padecía las consecuencias de la flagrante violación a sus derechos humanos. En este caso, se trataba de varias muertes de niños, personas adultas y mujeres en el embarazo o el parto, ocasionadas por la falta de atención médica para curar enfermedades y padecimientos de la pobreza.

En Tlachinollan era común recibir solicitudes de apoyo porque las comunidades carecían de servicios básicos –no había maestro ni doctor, no había caminos, agua, luz, escuela, clínica–, porque las lluvias o el viento se habían llevado parte de sus casas y la gente tenía que vivir a la intemperie, porque el suelo se abría y las casas se derrumbaban, y porque todas estas necesidades se hallaban sin respuesta o atención gubernamental. En éstas y otras situaciones estaba Tlachinollan para gestionar, dialogar y demandar a las autoridades su pronta intervención. Si las primeras acciones no generaban algún resultado favorable a la prevalencia de los derechos colectivos de las comunidades, entonces se promovía la denuncia pública, se hacía evidente la omisión del gobierno o se interponían diversos recursos jurídicos. También se generaba presión social con el apoyo de una red de actores nacionales e internacionales para exigir el cumplimiento de los derechos colectivos de los pueblos.

Es importante destacar que abordar el tema de la presente investigación, es decir, el tema “Milpa Alta”: su identidad, cultura y territorio, no ha sido producto de una casualidad, sino más bien de una causalidad. Y es que en primer lugar, quien esto escribe es originario de dicha comunidad, específicamente de Villa Milpa Alta, cabecera delegacional y poblado que conforma también parte de la comunidad indígena de Milpa Alta. En segundo lugar, formo parte de una agrupación en cuya evolución durante los últimos doce años, ha trabajado en la investigación, preservación y difusión del patrimonio natural y cultural de Milpa Alta.

Son, pues, estas dos perspectivas a partir de las cuales observo, escribo y desarrollo la presente investigación. Y desde las que actúo como originario y como miembro de un grupo que aborda temas relativos a la ruralidad y las expresiones culturales de su gente.2 Por lo anterior, es importante señalar que mi subjetividad en la presente investigación resultará evidente, y también en ese sentido me asumo como parte de los actores sociales tal como describe Gisela Landázuri (2008), y que está, junto con la agrupación, en la búsqueda y proceso de consolidación de la participación social para desarrollar los mecanismos que expresen las capacidades, aptitudes y potencialidades no sólo para elegir, sino también para diseñar, administrar, evaluar, en fin, construir procesos de auto transformación, o si se quiere conservar el concepto de desarrollo, hablemos de éste como cambio emancipador.

La conservación de los recursos naturales, a partir del siglo XXI, se convirtió en un tema vital para la sobrevivencia de la especie humana; la explotación desmedida producto de una lógica capitalista depredadora, que sólo busca la ganancia sin pensar en el futuro, condujo a una situación de crisis mundial, en la que puede desaparecer la vida en el planeta y desde luego la especie humana, no es un escenario que se toma de la ciencia ficción sino de una verdadera posibilidad. La crisis por escasez de agua y el cambio climático como consecuencia de la emisión excesiva de gases invernadero, ya es una realidad; la extinción de especies y la pérdida de biodiversidad avanza cada día. La desigualdad social impacta, antes que a otro grupo, a los humanos en situación de pobreza a padecer la escasez de agua y contaminación, pero una crisis planetaria afectaría a todos los habitantes de la Tierra.

Esta situación podría contrarrestarse con el uso de tecnologías adecuadas y sustentables, así como con la valoración y reconocimiento de los saberes locales y ancestrales que guardan muchas comunidades humanas que han vivido en territorios con recursos naturales desde hace siglos. El infortunio es que la imposición de proyectos “desde arriba”, ajenos a la realidad de estos actores sociales, muchas veces conduce a que estos conocimientos no se apliquen ni valoren y se impongan medidas excluyentes a los habitantes de países megadiversos del planeta. México es uno de los países con mayor diversidad biológica. A partir de la Cumbre de Rio de Janeiro de 1992, la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales se volvieron parte indiscutible de la agenda ambiental de los organismos internacionales.

El abultado cuerpo de celebraciones que acompaña al bicentenario del inicio de la Revolución de independencia y al centenario de la Revolución mexicana, y que ha cobijado numerosas expresiones oficiales más entusiastas que reflexivas, abre un espacio significativo para que la participación universitaria tome su sitio en estos actos con los instrumentos que le son propios y fundamentales: la razón y la reflexión. Las universidades públicas, peculiares conciencias críticas de las sociedades a las que pertenecen, y a las que…

La conservación de los recursos naturales, a partir del siglo XXI, se convirtió en un tema vital para la sobrevivencia de la especie humana; la explotación desmedida producto de una lógica capitalista depredadora, que sólo busca la ganancia sin pensar en el futuro, condujo a una situación de crisis mundial, en la que puede desaparecer la vida en el planeta y desde luego la especie humana, no es un escenario que se toma de la ciencia ficción sino de una verdadera posibilidad. La crisis por escasez de agua y el cambio climático como consecuencia de la emisión excesiva de gases invernadero, ya es una realidad; la extinción de especies y la pérdida de biodiversidad avanza cada día. La desigualdad social impacta, antes que a otro grupo, a los humanos en situación de pobreza a padecer la escasez de agua y contaminación, pero una crisis planetaria afectaría a todos los habitantes de la Tierra.

Esta situación podría contrarrestarse con el uso de tecnologías adecuadas y sustentables, así como con la valoración y reconocimiento de los saberes locales y ancestrales que guardan muchas comunidades humanas que han vivido en territorios con recursos naturales desde hace siglos. El infortunio es que la imposición de proyectos “desde arriba”, ajenos a la realidad de estos actores sociales, muchas veces conduce a que estos conocimientos no se apliquen ni valoren y se impongan medidas excluyentes a los habitantes de países megadiversos del planeta. México es uno de los países con mayor diversidad biológica. A partir de la Cumbre de Rio de Janeiro de 1992, la conservación de la biodiversidad y los recursos naturales se volvieron parte indiscutible de la agenda ambiental de los organismos internacionales.

La violencia parece haber cubierto el territorio nacional, abundan hechos y acciones del crimen organizado y del mismo Estado a través de los cuerpos policiacos, el ejército y la marina. La impunidad aparece como otra forma de violencia, no sólo para impedir el esclarecimiento y la justicia, sino para silenciar, ocultar o invisibilizar el terror y el horror que se siembra cotidianamente entre los ciudadanos. Se ha vuelto cosa de todos los días la persecución, la desaparición forzada o la matanza “justificada” o disfrazada de enfrentamiento contra “el crimen organizado”; también es cotidiana la criminalización de aquellos que alzan su voz contra la discriminación, la cancelación del futuro, la pobreza, la exclusión.

El caso de los estudiantes asesinados y de los desaparecidos de la Normal de Ayotzinapa no es un hecho aislado sino parte de un cúmulo de acciones que, por su crudeza y arbitrariedad, agravian en lo más profundo a la ciudadanía, a las comunidades rurales y a la sociedad entera. La matanza de 22 presuntos delincuentes el 30 de junio de 2014 en Tlatlaya, Estado de México, presentada falsamente como “enfrentamiento” entre el ejército y el crimen organizado; la persecución y el asesinato de 6 personas y la desaparición forzada de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, la noche del 26 al 27 de septiembre de 2014, ilustran la violencia y el abuso de poder, el desprecio por la legalidad y por la vida y la seguridad de que en México se puede hacer lo que sea impunemente. Pero también muestran que la sociedad puede organizarse, levantarse y exigir verdad, justicia, respeto al Estado de derecho y alto a la impunidad.

Convencido, William Faulkner sostenía: cientos de años atrás se forjó el presente; ahora y aquí el pasado se gesta. Sírvanos esta frase suya para advertir en la cotidianidad los numerosos elementos vetustos que se expresan en nuestra vida en común y poner de relieve aquellos que por vocación y excepción inciden en el pasado.Cuando coexisten expresiones ancladas en el pretérito, relacionadas con sucesos, personajes o pervivencias de nuestra cultura, sin excepción resultan determinantes para entender el presente, lo que explica…

Interculturalidad, buen vivir y derechos comunitarios en Chiapas: el ejido Jerusalén de Pedro Hernández Luna es un maravilloso libro, de gran humanidad, escrito en el marco de una crisis civilizatoria; pero a la vez es una propuesta de una utopía posible producto de la práctica cotidiana del buen vivir desde un diálogo intercultural. Precisamente por ser producto de la práctica, parte de la realidad concreta de la comunidad del ejido Jerusalén en Las Margaritas, Chiapas; y adquiere vida desde los ojos y palabras vueltos corazón de su autor, Pedro Hernández Luna, un joven tseltal miembro de la comunidad que se atreve, con su propio andar, a darle forma a otro mundo posible.

Se trata, en primer término, de superar la inocencia producto de desconocer la historia y, en ello, carecer de fuerza para apropiarse de un futuro propio; pero también se busca un diálogo intercultural en ofrecer desde el lenguaje propio una cosmovisión distinta en diálogo vivo de intercultura. Para ello, se parte del quehacer cotidiano: aparece la milpa, la comunidad y sus conocimientos y valores del “trato justo por igual” entre los seres humanos, la naturaleza donde cobra sentido la tierra vuelta territorio.

Hace algunas décadas la cultura aún era un tema estudiado fundamentalmente por la antropología o la etnología, sin embargo, desde la década de 1980 buena parte de las disciplinas sociales como la sociología, la ciencia política y la historia se han acercado a la cultura con distintas preguntas y desde perspectivas diversas. Los textos publicados en este libro son artículos de egresados de la maestría y el doctorado en desarrollo rural, de la UAM- Xochimilco, quienes abordas distintos aspectos de la dimensión cultural de los procesos de transformación en el mundo rural.

Los trabajos son capítulos o resúmenes de tesis seleccionadas debido a sus aportes a la discusión de los procesos de desarrollo rural. Hoy es claro que todo proceso social tiene una dimensión cultural, y su exploración ha derivado en el desarrollo de perspectivas teóricas y metodológicas. De inicio, debemos decir que las expresiones culturales pueden entenderse como un elemento de orienta las prácticas sociales y sus transformaciones, puede ser un motor de cambio, un  factor que modela las expectativas, interese y modos de acción. Influye, definitivamente en la estructuración y transformación del mundo social. El énfasis del  posgrado es justamente el tema de las transformaciones sociales, de la construcción del desarrollo pensando desde los sujetos o actores sociales.

Acercarse al estudio del derecho desde una disciplina distinta requiere una introducción a los conceptos y elementos epistemológicos en los que se basa el mundo jurídico. No hacerlo conlleva los riesgos de perderse entre un laberinto de tecnicismos y abandonar la misión de conocer una materia sumamente útil para la comprensión de la regulación de la conducta humana y para conocer la forma en que se expresan las relaciones sociales en derechos, obligaciones y prohibiciones. Si bien el mundo jurídico…
Pensar el futuro del sistema político y la democracia en México a la luz del resultado de dos revoluciones centenarias implica la elaboración de un riguroso análisis crítico retrospectivo que permita hacer un balance de lo logrado, de los rezagos y de cómo enfrentar los nuevos desafíos en el futuro. De lo que se trata es de explicar el presente del sistema político y de la democracia en México sirviéndonos de los hechos del pasado, aprehendiéndolos y proyectándolos como nuevas…
En términos generales, podríamos señalar que en la historia económica de México, después del movimiento de su independencia política y hasta la Gran depresión del sistema económico capitalista internacional, aproximadamente, la economía del país advirtió un programa sustentado, en lo esencial, en la exportación de productos primarios. Este proceso, identificado con frecuencia como un “modelo de crecimiento hacia fuera”, registró en México fuertes limitaciones para su operación y fue el antecedente de la industrialización por sustitución de importaciones (ISI). En…
De representantes y representados. Derechos ciudadanos y función legislativa, amplia las nociones de los diferentes componentes democráticos como son la ciudadanía, sus derechos, la participación ciudadana, los valores democráticos y la confianza que los ciudadanos expresan para con sus instituciones democráticas. Al mismo tiempo, permite que el lector conozca los mecanismos e instrumentos que se derivan de las instituciones de la democracia representativa, a fin de entender la importancia y la valía que tiene la representación para la eficacia de…

Este libro recoge los trabajos de estudiantes e investigadores relacionados durante varios años con los habitantes de la región triqui baja y con los migrantes originarios de la región de Cópala. Su objetivo es recuperar la experiencia y la voz de los triquis dando particular relevancia a los testimonios de los migrantes.

En estas páginas se expone la violencia política que ha desgarrado durante décadas la región de Cópala y la problemática política que surge de los recurrentes proceso de expulsión de sus poblaciones; los distintos ciclos de violencia política que dieron lugar a las oleadas de emigración hacia las ciudades, al noroeste de México y a Estados Unidos; los circuitos migratorios de la Triqui Baja hacia el noroeste de México, en particular a los estados de Sonora y Baja California, así como las formas de movilización y organización de los triquis en esos estados; el proceso de asentamiento de los triquis en el Valle de San Quintín; la violencia sufrida y narrada por mujeres triquis que emigraron al Distrito Federal y a la ciudad de Oaxaca y las vivencias originadas por el racismo, la discriminación y la profunda injusticia social que privan tanto en la región de origen como en las ciudades de destino; las condiciones de asentamiento y trabajo de los triquis en la Ciudad de México y de los que migraron a Estados Unidos y retornaron después a Cópala, y, en fin, las transformaciones políticas y culturales que viven los migrantes triquis en Estados Unidos.

A través de la experiencia migratoria de distintas generaciones de hombres y mujeres triquis y de las luchas por la defensa de sus derechos, este pueblo indígena ha logrado reconstituir a pesar de la dispersión su tejido comunitario, sus tradiciones y sus formas organizativas.

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